Del turismo al laboratorio de innovación sostenible: la Mallorca que imagina Miguel Galmés

Jul 30, 2026

¿Y si los grandes retos de Mallorca no se resolvieran con más normas, sino rediseñando las reglas del juego? En Mallorca 2040, Miguel Galmés, director de sostenibilidad de TUI, plantea una visión ambiciosa para transformar la isla en un referente mediterráneo de innovación sostenible, capaz de compatibilizar prosperidad, cohesión social, protección del territorio y calidad de vida.

En esta entrevista, Galmés reflexiona sobre el futuro de la isla, el papel de la tecnología, los límites del modelo turístico actual, la vivienda o el impacto de la inteligencia artificial. Una conversación que invita a mirar más allá de la próxima temporada turística y a preguntarnos qué Mallorca queremos construir para las próximas generaciones.

1.¿De dónde nace este “Mallorca 2040, una visión”?

La crisis de los 50 supongo… 

Bromas aparte, es el resultado de varias inquietudes: un vinculo emocional fuerte con la isla en la que crecí y a la que tras 16 años por el mundo regresé y ahora es también hogar para mi mujer (forastera) y mis 3 hijos; un interés por la innovación tecnológica, por las ideas libres, sin limites culturales ni dogmas; y una inquietud por definir un legado o propósito.

2. Usted sostiene que el principal problema de Mallorca no son las personas, sino las reglas del juego. ¿No es también una forma de esquivar responsabilidades políticas, empresariales o sociales concretas?

Las personas somos emocionales. Gestionar personas es gestionar sus emociones. Lo vemos en nuestras empresas cada día. Gestionamos empleados y gestionamos clientes. Algunas empresas lo hacen de una manera y otras de otra con resultados diversos. A nivel sociedad, este reto es aún mayor. Encontrar un líder al que la mayoría de la sociedad siga es hoy en mi opinión prácticamente imposible. 

Sin embargo, de la misma manera que como sociedad nos dimos unas normas de tráfico para no chocarnos en cada cruce, sí creo que podemos y deberíamos darnos unas nuevas reglas de convivencia aptas para los retos del 2040 y las décadas siguientes.

3.  En su documento hay una gran confianza en la tecnología, los datos y los incentivos. ¿Cuál cree que es el mayor riesgo de intentar resolver problemas humanos complejos mediante sistemas, algoritmos y métricas?

Es cierto. Soy ingeniero y creo en la tecnología como una herramienta para alcanzar un objetivo. Para cortar un tomate lo mejor es un cuchillo afilado. 

Pero dejo claro que: “Nada de esto avanzará si la sociedad no quiere: la voluntad del pueblo es la clave del éxito.” Y además: debemos “diseñar las reglas del juego que permitan alcanzar los fines que la sociedad libremente se marque”.

Un buen ejemplo donde hemos utilizado la tecnología para resolver problemas humanos complejos es el sufragio universal: gracias a un sistema de votos transparente y fiable elegimos nuestros representantes en el Congreso de los Diputados. Sigo esa lógica, para los retos de hoy y mañana, definamos nuevas reglas y apliquemos las tecnologías disponibles.

4.  Defiende que los precios deberían reflejar todos los costes ambientales y sociales. Si aplicáramos ese principio de forma estricta, ¿Mallorca tendría que ser hoy mucho más cara para quienes la visitan, invierten o consumen sus recursos?

Pues no lo sé. Habría que verlo. 

La idea me surgió un día comparando plátanos canarios con bananas colombianas. En sabor y cercanía ganan de calle los primeros, pero… ¿y si resultara que comprando bananas colombianas logramos reducir el cultivo de coca? No soy agrónomo, no sé si tiene sentido, pero la idea de incorporar ese tipo de mensajes al proceso de compra-venta me pareció muy potente.

En Mallorca, muchas veces oímos que el cordero, la almendra, el vino, la patata y el tomate locales son excesivamente caros en comparación con lo que ofrece el mercado. No quiero impuestos ni subvenciones, pero sí información transparente de cuál es el impacto total de un cordero mallorquín y de un cordero de Nueva Zelanda.

5.  Su propuesta cuestiona la obsesión por medir el éxito a partir del crecimiento turístico. Si dentro de diez años Mallorca recibiera menos visitantes, pero ofreciera una mejor calidad de vida a sus residentes, ¿consideraría que el modelo ha triunfado?

Si. Creo poder afirmar que el modelo actual no tiene un impacto positivo sobre la mayoría de los mallorquines. Al menos así lo percibimos. Es un sentimiento y como tal difícil de medir, pero también difícil de ignorar.

La gente debe tener la sensación de que progresa, de que las cosas les van mejor que hace 5 años. Y eso no es el caso. Y encima a su alrededor todos hablan de lo bien que va el turismo… Eso genera más frustración.

Dicho lo anterior, en honor a la verdad, todos deberíamos reenfocar la mirada y recordar todo aquello que sin turismo no tendríamos. Hay infinidad de cosas buenas que damos por sentadas, pero sin turismo, no estarían.

6.  Robotaxis, democracia digital directa, gemelos digitales, turismo-laboratorio. ¿Cuál de sus propuestas cree que genera más incredulidad y, al mismo tiempo, tiene más posibilidades reales de hacerse realidad?

Soy un poco freaky. Lo reconozco. Me gustan los retos. Las innovaciones.

Robotaxis: Ya existen. Por que no lo probamos en un entorno controlado como la Playa de Palma. ¿O preferimos seguir con el trenecito?

Democracia directa: La inspiración me viene de Suiza y sus referéndums por cualquier cosa. Lo que está claro es que hay una desafección de los ciudadanos con la política y un problema así no puede ignorarse. Y nadie se lee el programa electoral.

Gemelos digitales: Ya existen y no tienen nada de especial. Es el simulador de vuelo de cualquier cosa. Inversión baja, resultados altos.

El CITIB: Centro de Innovación de Turismo IB. No sé a que esperamos. Es una obviedad. ¿Quién si no nosotros tiene los mimbres para crear el MIT del Turismo?

7.  ¿El principal problema de Mallorca es la falta de ideas o la incapacidad para ejecutar o dar continuidad a las que ya existen?

El principal problema de Mallorca actualmente es la propiedad inmobiliaria y todo lo relacionado con ella. 

En cuanto a si somos innovadores, yo creo que sí. Hay humor, sabemos reírnos de nosotros mismos y estamos rodeados de extranjeros prácticamente todo el año: eso son ingredientes para tener una mente abierta y llena de ideas. Culturalmente, en cambio, sí que veo mas barreras para que esas ideas se materialicen. Somos introvertidos, algo desconfiados, un poco envidiosos y nos afecta mucho en nuestra pequeña Mallorca “el qué dirán”. A mi me ha costado dar a conocer mi documento…

8. Usted mismo afirma que esta visión recoge propuestas que pueden agradar a ciudadanos de cualquier ideología política. Algunas encajan más con los postulados de izquierdas y otros en los de derechas. ¿Cree que algunas de sus propuestas las veremos reflejadas en los programas electorales para las elecciones del año que viene?

Jajajajaja. No.

Mallorca 2040 , una visión se puede descargar en este enlace:

Mallorca 2040 – M Galmés (828,5 KB)

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