Jun 6, 2026
Este viernes 5 de junio, se ha publicado en el BOE el Real Decreto 450/2026, por el que se establece el marco para la implantación de los Sistemas Inteligentes de Transporte (SIT) en el sector del transporte por carretera. Aunque la norma no introduce modificaciones directas en la reglamentación ADR, sí marca una clara hoja de ruta hacia un modelo de transporte más digital, conectado e interoperable.
La nueva regulación transpone la Directiva (UE) 2023/2661 y refuerza la importancia del intercambio de datos en tiempo real entre administraciones, gestores de infraestructuras, operadores de transporte y proveedores de servicios de movilidad. Entre otros aspectos, impulsa la creación y consolidación de los Puntos de Acceso Nacionales de Tráfico y Movilidad, Transporte Multimodal y Zonas de Estacionamiento Seguras, que actuarán como nodos de información para mejorar la gestión de la movilidad y la seguridad vial.
Para el sector del transporte de mercancías peligrosas, la norma resulta especialmente interesante porque reconoce expresamente la necesidad de intercambiar información relacionada con las mercancías peligrosas, las restricciones de circulación, los itinerarios y la gestión de incidentes. Asimismo, prevé la integración progresiva de herramientas digitales como la carta de porte electrónica (e-CMR), los sistemas de localización y seguimiento de mercancías y los servicios de emergencia conectados.
Esta evolución normativa confirma una tendencia que desde hace años impulsa la Unión Europea: avanzar hacia un transporte más inteligente, donde los datos permitan mejorar la seguridad, la trazabilidad y la eficiencia operativa. En este contexto, las empresas del sector químico y logístico deberán prepararse para un escenario en el que la digitalización documental, la interoperabilidad de sistemas y la gestión en tiempo real de la información serán elementos cada vez más relevantes.
Desde CliQIB seguiremos analizando el desarrollo de esta normativa y las futuras obligaciones que puedan derivarse para las empresas químicas y los operadores logísticos, especialmente en ámbitos relacionados con el ADR, la digitalización del transporte y los nuevos sistemas de movilidad inteligente.

